Llegó el día que mezcla touchdowns con reguetón, tacleadas con perreo y estrategia NFL con espectáculo global. Como era de esperarse, Bad Bunny no dejó indiferente a nadie tras su actuación en el medio tiempo del Super Bowl LX. El artista puertorriqueño volvió a demostrar que no solo domina los escenarios, sino también la conversación pública en Estados Unidos.
Desde días antes ya estaba en el ojo del huracán por sus críticas directas al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), y su presentación terminó de encender el debate mediático, político y cultural.
Bad Bunny se roba el Super Bowl LX
¿Qué pasó? Bad Bunny entregó un show cargado de identidad latina y mensajes claros. ¿Quién dominó? El propio Benito, apropiándose del escenario más visto del planeta. ¿Quién falló? Los sectores que no entendieron —o no quisieron entender— el mensaje. ¿Héroe o villano? Para muchos, héroe cultural; para otros, una figura incómoda que desafía lo establecido.
La “casita” y los invitados: el símbolo que se robó el show
Uno de los elementos más comentados del espectáculo fue la famosa “casita” instalada en pleno Levi’s Stadium, un guiño directo a la cultura caribeña y a las raíces del cantante. No fue solo escenografía: fue mensaje, identidad y declaración.
Desde ese espacio simbólico, Bad Bunny estuvo acompañado por invitados de lujo que elevaron aún más el impacto del show. Figuras como Pedro Pascal y Karol G dijeron presente, reforzando la idea de comunidad, unión y representación latina en un evento históricamente dominado por la cultura anglosajona.
La casita no fue un detalle menor: fue el centro narrativo del espectáculo y el punto que más titulares generó en medios y redes sociales.
¿Qué dijo la prensa de Estados Unidos sobre el show de Bad Bunny?
Las reacciones no tardaron en llegar y, como suele suceder con Bad Bunny, fueron intensas y contrastantes.
TMZ: elogios sin reservas
El medio TMZ fue uno de los más contundentes al destacar la actuación del artista. En su sitio web publicó una nota titulada:
“Bad Bunny aplasta el medio tiempo del Super Bowl… con Gaga, Rick Martin, Puerto Rico”
En su análisis, el medio resaltó la ambición y el alcance del show:
“Bad Bunny acaba de sacar todas las paradas para su espectáculo de medio tiempo del Super Bowl… usando su atención para traer a Puerto Rico al Levi’s Stadium… ¡con un montón de apariciones sorpresa en el proceso!”
TMZ también subrayó uno de los momentos más simbólicos del cierre, cuando el cantante levantó un balón de fútbol americano con la frase “Juntos somos América”, un gesto que para muchos resumió el espíritu del espectáculo.
Los Angeles Times: unión y optimismo
Por su parte, Los Angeles Times optó por un enfoque más cultural y reflexivo. El diario tituló su nota:
“Bad Bunny trae a Puerto Rico al espectáculo de medio tiempo del Super Bowl”
El medio destacó el mensaje de unidad que transmitió el cantante:
“Bad Bunny ofreció una visión amorosa y optimista de la experiencia estadounidense durante su espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX del domingo en el Levi’s Stadium en Santa Clara”.
Para este sector de la prensa, el show no fue provocación, sino representación y una lectura más amplia de lo que hoy significa Estados Unidos.
Fox News: polémica, idioma y política
Como era previsible, Fox News tomó un camino totalmente distinto. El medio puso el foco en la controversia y en las críticas que surgieron, especialmente por el uso predominante del español durante el espectáculo.
Algunos de sus titulares más destacados fueron:
- “El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl de Bad Bunny enciende la furia de Trump y divide a los espectadores”
- “Una de las mayores críticas al programa fue que era casi completamente en español”
Fox News también citó opiniones del expresidente Donald Trump, quien cuestionó el enfoque del show, convirtiendo el medio tiempo en un nuevo campo de batalla político y cultural.
Bad Bunny, más que artista: un fenómeno cultural incómodo
Lo ocurrido en el Super Bowl LX confirma algo evidente: Bad Bunny ya no es solo un músico, es una figura cultural que incomoda, divide y obliga a opinar. Cada una de sus decisiones —desde cantar en español hasta incluir símbolos de Puerto Rico— tiene peso político y social.
Mientras algunos lo celebran como un portavoz de la diversidad latina, otros lo critican por “politizar” un evento deportivo. Pero ahí está la clave: Bad Bunny no pide permiso, y esa actitud es precisamente la que lo mantiene en la cima.
Un medio tiempo que trascendió el fútbol americano
El Super Bowl suele recordarse por jugadas, touchdowns y campeones. Sin embargo, esta edición será recordada también por un show de medio tiempo que trascendió el deporte.
Bad Bunny convirtió 13 minutos de espectáculo en una conversación nacional sobre idioma, identidad, migración y representación. Eso, para bien o para mal, es impacto real.
La música obliga a hablar
La actuación de Bad Bunny en el Super Bowl LX demostró que el medio tiempo ya no es solo entretenimiento. Es escenario político, cultural y social.
La prensa estadounidense reaccionó como se esperaba: aplausos, críticas y polémica. Pero todos hablaron de lo mismo. Y en el mundo del espectáculo, eso es ganar.
Crees que Bad Bunny romperá el récord de audiencia del Super Bowl. ¿A quién te gustaría ver como invitado sorpresa? Déjanos tu opinión y súmate a la conversación.

