La visita de la Selección Nacional de México a Panamá terminó con una victoria agónica de 1-0 en el Estadio Rommel Fernández, un resultado que en el papel suma, pero que en el análisis profundo deja sensaciones preocupantes para el proyecto de Javier ‘Vasco’ Aguirre. El Tricolor ganó de último minuto gracias a un autogol, en un partido que será recordado más por su bajo nivel que por el marcador.
Puede México aspirar al Mundial 2026
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Aguirre apuesta por caras nuevas y sorprende en el once inicial
Desde el arranque, Aguirre dio de qué hablar al mandar como titulares a Richard Ledezma y Brian Gutiérrez, dos jugadores mexicoamericanos que vivieron su primera convocatoria oficial tras completar su proceso de elegibilidad con México. La decisión no fue menor y, paradójicamente, ambos terminaron siendo de lo más rescatable del equipo.
Ledezma cumplió en los recorridos por banda y aportó centros interesantes, mientras que Gutiérrez, fuera de su posición natural, destacó por su intensidad, recuperación de balón y presión alta, demostrando personalidad en un partido complicado.
Un primer tiempo gris y sin ideas ofensivas
Más allá de las individualidades, el funcionamiento colectivo fue alarmante. México no generó una sola jugada clara de peligro en el primer tiempo, una tendencia que no es nueva y que empieza a encender las alarmas. El duelo fue cerrado, trabado y carente de emociones, con un Tricolor sólido de medio campo hacia atrás, pero totalmente inoperante en ataque.
Este problema ofensivo ya se había manifestado en partidos anteriores, lo que convierte el bajo rendimiento ante Panamá en una señal que Aguirre no puede ignorar.
Segundo tiempo: dominio estéril y falta de gol
Para el complemento, el guion fue prácticamente el mismo. México tuvo más posesión, adelantó líneas y encerró por momentos al conjunto canalero, pero la falta de profundidad y claridad en el último tercio volvió a ser evidente. Germán Berterame pasó desapercibido, con muy pocas oportunidades reales para marcar diferencia.
Ni siquiera los cambios lograron modificar el panorama. La Hormiga González, quien ingresó buscando darle frescura al ataque, tampoco pudo generar impacto en un equipo que sigue mostrando serios problemas para concretar.
El gol que maquilló un partido para el olvido
Cuando todo apuntaba a un empate sin goles, México encontró el triunfo de la forma menos esperada: un autogol sobre el final del encuentro. La anotación terminó inclinando el marcador, pero no cambió la percepción general del partido.
El Tricolor ganó, sí, pero dejó una imagen preocupante. Un triunfo que suma en estadísticas, pero que no convence ni ilusiona en el camino rumbo al Mundial 2026.
El tri gano, pero el proyecto sigue en deuda
El resultado ante Panamá difícilmente cambiará la narrativa. México sigue sin encontrar respuestas ofensivas, depende de errores rivales y muestra una preocupante falta de variantes al frente. Lo positivo pasa por la aparición de nuevos nombres, pero el funcionamiento colectivo aún está lejos de lo esperado.
La victoria queda registrada, pero el rendimiento deja claro que el Vasco Aguirre tiene mucho trabajo por delante si quiere que este proceso realmente avance. DEJA COMENTARIO NUESTRA WEB