El fútbol guatemalteco vuelve a ser noticia por motivos ajenos al deporte. Lo que debía ser una fiesta en el Estadio Mario Camposeco se transformó en un escenario de agresiones y tensión. Un grupo de aficionados locales protagonizó actos vandálicos contra la delegación del Deportivo Guastatoya, dejando un saldo de heridos y un inicio de partido marcado por la incertidumbre.
Por qué se retrasó partido Xelajú MC vs Guastatoya
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El ataque: Emboscada al autobús visitante
Cuando el plantel de Guastatoya se aproximaba al recinto deportivo para el encuentro programado originalmente a las 20:00 horas, el ambiente se tornó hostil. Aficionados identificados con las camisolas de Xelajú M.C. interceptaron el autobús, lanzando objetos contundentes e increpando a los jugadores.
Lo que comenzó como insultos escaló rápidamente a una batalla campal. Según reportes y videos que circulan en redes sociales, los jugadores visitantes descendieron del transporte para defenderse, lo que derivó en un intercambio de golpes donde incluso se utilizaron cinchos como armas.
Saldo de heridos y herida de gravedad
La peor parte de los disturbios se la llevó el cuerpo técnico del equipo «Pecho Amarillo». Estos son los puntos clave de los daños reportados:
- Preparador físico herido: Sufrió un impacto en la cabeza que le provocó una hemorragia considerable. Fue atendido de urgencia por personal médico en el lugar.
- Jugadores con laceraciones: Varios integrantes de la plantilla presentan golpes contusos y cortes tras el enfrentamiento directo.
- Evidencia de peligrosidad: El club Guastatoya publicó imágenes de las piedras de gran tamaño lanzadas contra el bus, las cuales pudieron haber causado una tragedia mayor.
Un retraso que cuestiona la seguridad
Debido a la gravedad de los incidentes y la necesidad de atender a los heridos, el partido sufrió un retraso de una hora, iniciando finalmente a las 21:00 horas. Sin embargo, el foco ya no estaba en el balón, sino en la falta de garantías de seguridad para los equipos visitantes en Quetzaltenango.
«La violencia no tiene lugar en nuestro fútbol. Las imágenes de piedras y personas ensangrentadas son un retroceso para la Liga Nacional», comentaron analistas deportivos tras la difusión de las fotos en Facebook.



